Confirmada la fecha de lanzamiento de Watchmen: The End is Nigh

Warner Bros. ha confirmado que Watchmen: The End is Nigh, título basado en la novela gráfica de Alan Moore y David Gibbons que en breve recibirá una adaptación cinematográfica, llegará a los sistemas de distribución digital de Xbox 360, PlayStation 3 y PC la primera semana de marzo, coincidiendo con el estreno del film de Zack Snyder.

Concretamente, el juego, precuela de los hechos que se narrarán en la película, llegará a la consola de Microsoft y compatibles el próximo 4 de marzo, mientras que a PlayStation 3 lo hará un día después. Llegada que se produce poco antes del estreno del film, que se efectuará el 6 de marzo.


Analisis del Juego:

Watchmen está a punto de llegar a los cines entre las altas expectativas que tiene Warner y los temores de los cada vez más numerosos fans de esta novela gráfica de Alan Moore que está considerado una de las cumbres del arte (todavía sin número) del comic. Junto a la película, de próximo estreno, llega a los servicios de descarga un videojuego que intenta inovar en su formato, por episodios, lo que contrasta con su diseño, una especie de homenaje, desde los tiempos modernos y los gráficos 3D, a aquellos juegos "yo contra el barrio" que tanto triunfaron en los 80, precisamente la época del tebeo. Como ya advertimos en nuestras impresiones, Watchmen: El fin se acerca es un juego muy interesante, que merece una oportunidad. Su formato por episodios, de hecho, la propicia.

Watchmen es un "yo contra el barrio" dividido en episodios, en los que nos enfrentaremos a la calaña de la ciudad controlando a Rorschach o a Búho Nocturno, dos de los protagonistas del comic y de la película. Este videojuego sigue vagamente las trayectoria de ambas, adaptando las historias y los entornos al videojuego, para conformar una serie de episodios en los que, a base de golpes y resolviendo algún que otro puzle sencillo o minijuego, tendremos que acabar con toda la calaña de la ciudad utilizando bien los sucios y brutales golpes de Rorschach, bien los precisos pero limpios golpes de kárate de Búho Nocturno; cuando controlemos a uno, el otro será controlado por la inteligencia artificial u otro jugador, haciendo que el juego sea siempre cooperativo.

Como comentábamos en nuestras impresiones, Watchmen es un juego retro en planteamiento y moderno en gráficos. De hecho, para tratarse de un juego descargable, su factura técnica y de producción en general es muy alta, aunque bien es cierto que comprarse todos los episodios equivale al precio de un juego completo. Pero aunque gozar de un buen modelado de los personajes protagonistas y ciertos efectos gráficos muy conseguidos, y en general un apartado gráfico que no tiene que envidiar a un juego medio de esta generación, a nivel jugable es tremendamente retro, lo que no es algo negativo pero sí bastante curioso: en Watchmen estaremos todo el rato pegándonos con enemigos, usando un repertorio de golpes y combinaciones creciente, pues iremos obteniendo nuevas técnicas, y nivel tras nivel iremos acabando con hordas de enemigos genéricos crecientes en número y fuerza, de una forma bastante bien conseguida y de hecho pocas veces lograda en la era de las tres dimensiones. Desde que los juegos son 3D, pocos juegos han logrado una fórmula comparable a la de aquellos Streets of Rage of Final Fight (entre otros), pero este Watchmen es el que más se le acerca.

Este logro es debido, sobre todo, a un buen sistema de control que hace un uso inteligente de una técnica de "predicción" de lo que queremos hacer o, más concretamente, a quién queremos golpear. De este modo, cuando estamos rodeados de enemigos podemos combatir con ellos sin que se produzca la confusión que sí ocurría en otros títulos que intentaron lo mismo; en Watchmen es fácil luchar contra varios enemigos a la vez y aunque a veces nos pegarán, y de hecho encajaremos varios golpes seguidos, no será por un tema de control sino por una cuestión de habilidad. El sistema está conseguido y funciona bien. Aunque siempre se puede mejorar y realmente este logro pasa un poco desapercibido, pocos "yo contra el barrio" han conseguido no ser caóticos en tres dimensiones.